América pierde terreno en la carrera por el descenso tras empatar en Manizales

El cuadro escarlata, que igualó sin goles frente al Once Caldas, está en zona de descenso directo. Se ubica a dos puntos de Jaguares, que ganó el viernes.

Por la necesidad aparece la presión y con ella los miedos. Sentimientos que paralizan, que hacen que se tomen malas decisiones. La claridad se pierde y si no existe un trabajo psicológico puede perjudicar a una persona, o en su defecto, a todo un grupo. Faltan siete fechas para que finalice el todos contra todos de la Liga Águila y América está inmerso en una carrera con Jaguares de Córdoba por no descender. Es una lucha de cada ocho días y entre menos jornadas quedan, mayor es la necesidad. Antes de los partidos de este fin de semana igualaban en puntos con 121. El viernes el equipo costeño ganó. Derrotó al Cortuluá en Cali, lo que obligaba al cuadro escarlata a salir de Manizales con un triunfo para no perder terreno. Empató sin goles con el Once Caldas.

La idea de Jorge ‘Polilla’ Da Silva en su primer encuentro como visitante era sacar el arco en cero. Evitar a cualquier costo que le anotaran goles para que la presión con la que sus dirigidos salen cada semana al campo de juego no fuera mayor. Lo logró. Existieron algunas complicaciones, El Blanco blanco se tomó confianza con remates de media distancia y puso en peligro la portería de Carlos Bejarano. Disparos de Sergio López, Jesús Marimón y Faver Cañaveral hicieron temblar a los hinchas rojos, uno de ellos se estrelló en la base de uno de los postes. Los locales generaron además, otra opción de gol en una pelota quieta. Cobro de Johan Arango, cabezazo picado de López, que se encontró con la cruceta del arco.

Los visitantes lograron sacar el cero. A partir de ahí ‘El Polilla’ buscaba un equilibrio defensivo y ofensivo. En otras palabras, pararse bien atrás y tener transiciones rápidas al ataque, alargar la defensa de los de Manizales, generar espacios y sorprenderlos. Allí fue donde falló su equipo. Cuando tenían la posesión, los jugadores se quedaban estáticos, no había apoyo para quien llevaba el balón y el juego se centró por la zona izquierda debido a la constante salida de Arnold Palacios, quien cumplió una labor importante para la salida de los jugadores. Sin embargo, no existieron asociaciones importantes y se dependió más de la individualidad o de los errores del rival que de lo colectivo cuando estaban lanzados al ataque.

Así fue como llegaron las jugadas importantes de América en el Palogrande. Al minuto 40, tras un despiste en la salida del Once Caldas, el balón quedó en los pies de William Arboleda, quien tras luchar la posición sacó un pase preciso para que Santiago Silva quedara solo frente al portero José Fernando Cuadrado, pero el uruguayo no supo controlar el esférico y cuando intentó rematar le pegó al gramado del estadio. Opción dilapidada. La otra fue al 75 en los pies de Cristian Martínez Borja, quien cubrió la pelota como lo sabe hacer, se volteó y sacó un disparo rastrero y cruzado que pasó cerca al palo de la mano derecha de Cuadrado.

Fue un partido parejo, con muchas precauciones por lado y lado. No se hicieron daño. Ambos salieron en blanco. El más perjudicado con el resultado fue América, que quedó en zona de descenso directo. Está a dos puntos de Jaguares, que viene levantando nivel en las últimas tres jornadas, en las que sumó siete puntos de nueve posibles. La necesidad del equipo escarlata cada vez es mayor. El fantasma del descenso acecha. Los dirigidos por Da Silva no tienen margen de error si quieren salvar la categoría. Su próximo reto será el próximo domingo a las 5:00 p.m. en el Pascual Guerrero contra el Cortuluá, un encuentro más para evitar caer a la B y uno menos en un calendario en el que cierra enfrentando a Cali, Medellín, Santa Fe y Bucaramanga.

 

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